viernes, 13 de junio de 2014

es



Y qué sería de nosotros si el es dejase de serlo.

Si las tardes, ávidas de noche, se precipitasen al vacío del ayer, a lomos del tiempo.

Si los cafés del desayuno dejasen de humear y las tostadas no pudiesen ser untadas.

Si las medias de verano dejasen de provocarnos como lo hace la cera a la llama.

Si no existiesen las cenas con amigos y las sobremesas con amantes.

Si dejasen de publicar periódicos las mañanas de domingo.

Si el Martini no fuese acompañado por hielo y aceituna.

Si todos los bolígrafos del mundo dejasen de escribir.

Si las playas perdiesen su arena y el mar sus olas.

Qué sería de nosotros si nuestro es dejase de serlo... me pregunto siendo soy.






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