lunes, 12 de agosto de 2013

Por los días que vendrán








Por aquellos días en los que te das cuenta que vivir es más que levar un ancla y zarpar. Por aquellos días que te das cuenta que vivir es saber que hay alguien echándote de menos. Por aquellos días que no quisieras que se pusiese el sol, por los que las horas pasan prestas; por los buenos días que vendrán.

Por los días que marcan un antes y un después, por los que un suspiro podría parar el mundo y un beso el cosmos entero. Por los días que el reflejo de mi piel se vuelve más dorado y el castaño de tus ojos más cobre. Por todos ellos, por todos los días que el aire sopla fuerte y orienta la veleta. Por los que desearía poseer todo el dinero del mundo para comprar amaneceres en el mar y hacerlos tuyos; por los buenos días que vendrán.

Por los días que un desayuno me da la vida, y tu sonrisa me la quita. Por los días de paseos interminables, conversaciones banales y cafés a la sombra. Por los días de poesías improvisadas en servilletas de papel. Por los de risas endémicas que me llevan hasta el llanto. Por los días que la frugalidad y la mesura convierten las riquezas en vino en copa y llama en cirio, por los buenos días que vendrán.

Por los días de templanza al sol, los de exaltación en la noche. Por los días de planes improvisados, por los de duro trabajo al son de un teclado. Por los días de vehemente amor. Por todos los días, por los buenos días que vendrán.



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