martes, 19 de febrero de 2013

Y cuando todo el mundo se iba






Y cuando todo el mundo se iba
y nos quedábamos los dos
entre vasos vacíos y ceniceros sucios,

qué hermoso era saber que estabas
ahí como un remanso,
sola conmigo al borde de la noche,
y que durabas, eras más que el tiempo,

eras la que no se iba
porque una misma almohada
y una misma tibieza
iba a llamarnos otra vez
a despertar al nuevo día,
juntos, riendo, despeinados.

Después de las fiestas (1999), Recopilación de poemas
                                                           Julio Cortázar



All the things you are
Charlie Parker



domingo, 17 de febrero de 2013

Busca y anhela el sosiego






Girls, girls, girls (1992), Sylvia Plachy
Barbie Convention
Niagara, New York
Busca y anhela el sosiego...
Mas, ¿quién le sosegará?
Con lo que sueña despierto,
Dormido vuelve a soñar.
Que hoy como ayer, y mañana
Cual hoy, en su eterno afán,
De hallar el bien que ambiciona
-Cuando sólo encuentra el mal-,

Siempre a soñar condenado,
Nunca puede sosegar.


Busca y anhela el sosiego, En orillas del Sar (1937) 
                                                    Rosalía de Castro













  

miércoles, 6 de febrero de 2013

Kitty. Sixteen,5′ 11″,White,Prostitute


Kitty. Sixteen,5′
11″,White,Prostitute

Ann Savage
“kitty”. sixteen,5′ 11″,white,prostitute.

ducking always the touch of must and shall,
whose slippery body is Death’s littlest pal,

skilled in quick softness.  Unspontaneous.  cute,

the signal perfume of whose unrepute
focusses in the sweet slow animal
bottomless eyes importantly banal,

Kitty. a whore. Sixteen
                            you corking brute
amused from time to time by clever drolls
fearsomely who do keep their sunday flower.
The babybreasted broad “kitty” twice eight

—beer nothing,the lady’ll have a whiskey-sour—

whose least amazing smile is the most great
common divisor of unequal souls.

 
E. E. Cummings (1984 - 1962)


Exilios


André Kertész / Juan Gelman

Broken Plate, Paris (1929) - André Kertész
Gelatin silver print, 19.4 x 24.8 cm
The J. Paul Getty Museum, Los Angeles


Bajo la lluvia ajena
(Notas al pie de una derrota)
Juan Gelman

III
Yo no me voy a avergonzar de mis tristezas, mis nostalgias. Extraño La callecita donde mataron a mi perro, y yo lloré junto a su muerte, y estoy pegado al empedrado con sangre donde mi perro se murió, existo todavía a partir de eso, existo de eso, soy eso, a nadie pediré permiso para tener nostalgia de eso.
¿Acaso soy otra cosa? Vinieron dictaduras militares, gobiernos civiles y nuevas dictaduras militares, me quitaron los libros, el pan, el hijo, desesperaron a mi madre, me echaron del país, asesinaron a mis hermanitos, a mis compañeros los torturaron, deshicieron, los rompieron. Ninguno me sacó de la calle donde estoy llorando al lado de mi perro.¿Qué dictadura militar podría hacerlo? ¿Y qué militar hijo de puta me sacará del gran amor de esos crepúsculos de mayo, donde la ave ser se balancea ante la noche?
No era perfecto mi país antes del golpe militar. Pero era mi estar, las veces que temblé contra lus muros del amor, las veces que fui niño, perro, hombre, las veces que quise, me quisieron. Ningún general le va a sacar nada de eso al país, a la tierrita que regué con amor, poco o mucho, tierra que extraño y que me extraña, tierra que nada militar podrá enturbiarme o enturbiar.
Es justo que la extrañe. Porque siempre nos quisimos así: ella pidiendo más de mí, yo de ella, dolidos ambos del dolor que el uno al otro hacía, y fuertes del amor que nos tenemos.

Te amo, patria, y me amás. En ese amor quemamos imperfecciones, vidas.

                                  X
New York (1972) - André Kertész
Serías más aguantable, exilio, sin tantos profesores del exilio, sociólogos, poetas del exilio, llorones del exilio, alumnos del exilio, profesionales del exilio, buenas almas con una balancita en la mano pesando el más el menos, el residuo, la división de las distancias, el 2 X 2 de esta miseria.

                                            XI 
Cierro los ojos bajo el solcito romano. Pasás por Roma, sol, y dentro de unas horas pasarás por lo que fue mi casa, no llevándome sino iluminando sitios donde falto, que reclamo, que reclaman por mí. 
Los vas a calentar de todos modos, exactamente cuando de frío temblaré.
                                                          
                                                                        Roma, mayo de 1980

Bajo la lluvia ajena (TD IL.)
Gelman, Juan
Libros del zorro rojo


Juan Gelman / André Kertész

domingo, 3 de febrero de 2013

La luna




Y me parece verte entre escondida y juguetona entre dos inoportunas franjas de nubes espesas. Como recién salida del horno, tu forma redondeada y perfecta, sin claro principio ni fin, es hipnótica cual reloj de bolsillo. De fondo blanco, pero con un translúcido velo de polvos de oro te vas difuminando y lo que al principio de la tarde parecía una carcajada gatuna se va convirtiendo en una coma shakesperiana que parece separar dos universos. Ora solitaria e interesante en medio de la inmensidad de un cielo negro, ora custodiada por fornidos nubarrones que te hacen ser, si cabe, aun más delicada y femenina. ¡Y cómo me gusta! cuando parece que, en breve, una masa gris saboteará tu nocturno protagonismo y cuando parece que el peligro acecha... acecha... pero: ¡no! Las nubes se rinden, y no se atreven a hacerte callar, sumisas se desmontan y pasan sigilosas bordeando tus curvas mediterráneas. Y tú, victoriosa, te mantienes impasible, y te miro atónita, envidiando tu color, tu mentón alzado, tus hoyuelos, de lo mucho que has sonreído.