martes, 31 de enero de 2012

Mañana






Sonidos de un piano medio muerto, que de tantos años sin tocarse ha perdido un poco su alma. Recuerdos de una playa lejana, donde la maleza y el lodo crecían sin dar pie a nada más. Tenerte cerca un jueves por la noche y escuchar otros pianos, desconcertante realidad que induce a olvidar el presente menos amable. Pero acabar volviendo siempre a la misma banqueta, al mismo extraño La, a tu sonrisa de medio lado entre sorbos de un frío verdejo. Voces sin terminar de definir, femeninos hombres que pueden hacerte llorar con sus elegantes relatos de crooners tristes y solitarios; y gorgoteos de cónderes alados que te elevan hasta donde Aretha quiera, sin más pretensión que el "ya" más inmediato.

Necesidades que se tornan vitales cuando la trascendencia de un segundo puede matar al más fuerte. Ver deshilacharse un futuro que parecía trenzado con inquebrantable firmeza. Pero no importa, porque me consta que el mañana está al caer y que para entonces ya estaremos juntos de nuevo.






1 comentario:

  1. Sentarte y tocar los desgastados acordes que completan ese trozo de alma que queda fuera del cuerpo, cerrar los ojos para sentir cómo cada vibración marca la diferencia, llena los sentidos y hace que ese instante cobre importancia, que el mundo exterior deje de existir que todo sea música. Música como expresión de belleza, sabiduría y arte, como reflejo de significados carentes de palabras, música como símil de vida.

    Me gusta mucho, el texto y la canción, mucho. Gracias.

    ResponderEliminar