martes, 10 de enero de 2012

El más íntimo de los espacios






Mirar a través de una ventana demasiado sucia como par ser nueva, demasiado grande como para ser antigua. 

Descifrar entre una arquitectura gris y uniforme un código secreto en el que nadie ha reparado jamás. Edificaciones comunistas de dieciocho pisos de altura y patios hormigonados que parecen quererme decir que la vida es demasiado corta como para pasarla observando a través de una ventana demasiado sucia, demasiado grande.

Demasiados demasiados que confunden una biografía austera y frugal. Asceta, hasta la fecha, de un mundo estragado de tanta transgresión y culpa. Anacoreta, en el más íntimo de los espacios. 

Abre el grifo y siente caer un agua tibia sobre la espalda. Arrastrando todas aquellas cavilaciones que lejos de llegar a nada, sólo rebuscan entre los escombros de una memoria abandonada, vana introspección. Y, al salir, envuelta en una toalla blanca, dejar mi alma inerme ante todo. Y no sentir miedo.


Las edades y la muerte, Hans Baldung Grien
MUSEO DEL PRADO: Las edades y la muerte



2 comentarios:

  1. Quanta melancolia, quan jo pensava que flotaves en els núvols de la felicitat ;D

    A

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  2. És per no aburrir al personal amb tant de sucre... ;P

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