viernes, 25 de noviembre de 2011

Despertar soñando


Bonita estampa. Estás frente a un escritorio desolador, donde lo único que te mira es la pantalla de tu ordenador. El flexo refleja tu silueta sobre la ventana y, el único olor presente proviene de un te para relajar tensiones. No sabes cómo ni por qué pero un recuerdo llama a la puerta de tu mente. Sí, aquella película que pasó desapercibida en muchas vidas, sin embargo, a ti te fascinó de pequeño.
En mi caso fue Little Nemo: Adventures in Slumberland. La mayor parte de las niñas crecen soñando en ser una princesa. Yo crecí soñando poder soñar. Fui una chica con suerte y gocé poder ver todas las películas infantiles del momento. Ni siquiera sé como llegó a manos de mis padres. Aún así, a pesar de verme toda la colección mil veces y convertirme en una experta del video, esta película me dejó literalmente anonadada.



Es bonito soñar, pero siempre habrá un ¡Despierta!
 
Si ya lo decía Calderón de la Barca a través de Segismundo:
... 
que toda la vida es sueño, 
y los sueños, sueños son.

1 comentario:

  1. És curiós que la paraula somni tingui a veure tant amb la realitat. Som el resultat d'un somni, estem fets de somnis, interactuem amb somnis, i alhora somniem amb somnis. I segurament viurem en els somnis d'altres persones molt després d'haver esdevingut pols.

    El que tenen de bo alguns somnis és que poden aparèixer en qualsevol moment, en qualsevol lloc, en qualsevol persona.

    Qui sap, potser ja som somnis d'altres persones.

    A.B.

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