sábado, 12 de noviembre de 2011

Circunspección








Vocifera. Cuéntale al mundo lo poco que te gustan los lunes a las ocho y los miércoles después de puente. Quítate esa máscara de Dulcinea y conviértete en un loco hidalgo, despréndete de esos Sanchos aburridos y deja de buscar consuelo en submundos ochenteros,  faldas ajenas y falsas apariencias. Escucha la cisterna del WC en un "crescendo" voraz que termina por ensordecer a los mudos y hacer callar a los sordos. 

Cambia de dial y pon esa canción que tanto te gusta, sube el volumen y reza para que el crepitar de unos altavoces baratos no anule aquel solo que siempre tocas con tu bajo imaginario. 

Ponme un mote con sabor a vainilla y llámame a deshoras. 
Y deja que te cante en francés... 
Inventa una pócima que pare el tiempo y bébela conmigo; 
esta noche.


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