jueves, 20 de octubre de 2011

Sueño de un curioso

Sueño de un curioso

                                                           a F. N.
Conoces, tal mi caso, ese dolor sabroso,
Y de ti haces que digan: «¡Qué ser tan singular!»
-Iba a morir. Y había en mi alma amorosa,
Deseo mezclado a horror, un raro sufrimiento;
Angustia y esperanza, sin humor encontrado.
Mientras más se vaciaba la arena ineluctable,
Más deliciosa y áspera resultó mi tortura;
Se desgajaba mi alma del mundo familiar.

Y era como ese niño, ávido de espectáculos,
Que odia el telón igual que se odia una barrera.
Hasta que, al fin, la fría verdad se desveló:

Sin sentirlo, había muerto, y la terrible aurora
Me circundaba. -¡Cómo! ¿No es más que esto, al fin?
El telón se había alzado y yo aguardaba aún.

Charles Baudelaire
 

1 comentario:

  1. tengo ganas de verte, amiga, pero cuando leo cosas como estas me da miedo no reconocerte al hacerlo, o, al fin, conocerte de veras.

    Te echo de menos...

    L.R.

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