martes, 31 de mayo de 2011

Llegó tan hondo...

Cancionero y romancero de ausencias, 1941 - 1942
Miguel Hernández


Llegó tan hondo el beso
que traspasó y emocionó los muertos.

El beso trajo un brío
que arrebató la boca de los vivos.

El hondo beso grande
sintió breve los labios al ahondarse.

El beso aquel que quiso
cavar los muertos y sembrar los vivos. 




Cancionero y romancero de ausencias, 1941 - 1942 
Miguel Hernández








Der Kuss, Gustav Klimt (1907-1908)
Óleo sobre lienzo, 180 x 180 cm
Österreichische Galerie Wien


Habitación llamada mente


Llamas a la puerta con los nudillos apretados. Uno, dos, tres. Nada. Abres un poco y dentro está oscuro. Un poco más y asomas la cabeza. ¿Hola? Abres del todo y entras. No hay nadie. No hay nada. Una, dos, tres y cuatro paredes. Tras de ti una puerta de acero laminado color marengo. El suelo está azufrado a trozos y las paredes llenas de humedad; miro las manchas y veo el estado de Texas, la silueta de Hitchcock, una botella de Calisay y hasta el retrato de B.B.

Toco y un interruptor enciende un fluorescente. Verde, azul, ahora naranja, finalmente blanco. Ya no hay formas raras en las paredes, sólo marcas de moho y en un rincón un sobre de papel reciclado. Medio abierto.


Medio cerrado.


"Who it may concern" cita.


Lo abro y no hay nada, vacío. Levanto la vista y ya no hay manchas, paredes secas, cenefas de IKEA sobre la cornisa. Fuera el azufre; dentro el parqué. Y el fluorescente se da de baja. Tiffany's le hace el turno.


Salgo y cierro ¿Quizá el sobre estaba lleno?


                                   Quizá ahora hay paz.





sábado, 28 de mayo de 2011

Síndrome de Stendhal

¿He comentado alguna vez que soy infiel en ciertas artes? ¿Sí? ¿No? , y de las mayores. Además, cuantas más cosas tengo por hacer más me atraen y más infiel soy. Válgame Dios! Sálvame de mi perdición! (Dios, Ala, Buda, Superman…si me acabáis de oír…no me hagáis caso, quiero seguir pecando.)


Le Rouge et le Noir


Henri Beyle,
retrato de Johan Olaf Sodermark (1840)
Pasiones, pasiones, pasiones…benditas pasiones. Aunque para pasiones las de Julien Sorel. Ahora pensaréis: “Se ha puesto a hablar sobre una novela erótica con Sansón y una mujer descocada en la portada”. Error, os hablo del protagonista de la novela Rojo y negro de Stendhal. ¿Un joven romántico? Sí y no…Pasional, como todos los personajes que le acompañas. Pasiones en estado puro: amor, odio, ira, envidia, lujuria. Una novela que dota a sus personajes de una gran carga pasional. Sin embargo, os estoy hablando de una de las novelas con mayor influencia sobre el Realismo, sobre todo a Leon Tolstoi y André Gide.


Podría escribir una breve sinopsis, pero todos sabemos acudir a Santa Wikipedia. Sí, sí, lo sé, no es muy fiable, pero siempre proporciona alguna pincelada sobre la cuestión.

Esta novela me parece muy graciosa, la personalidad de los personajes es tan definida (personalmente impulsiva ante tanta pasión) que algunos críticos la catalogan como “novela psicológica”. A pesar de ello, no deja de ser Realista. Realmente es realista – qué redundante –, el autor se documentó para llevar a cabo su obra  del mismo modo que hizo Flaubert con Madame Bovary.


 Stendhal, o mejor dicho Henri Beyle, en 1815 se fue a vivir a Milán. Milán fue la cuna de su obra Roma, Napoles y Florencia que publicó dos años más tarde. Esta obra es toda una declaración de amor a estas tres ciudades – ¿Os he comentado que era un poco pasional?. Cuando fue a visitar Florencia visitó la Basílica de la Santa Croce, y allí mismo empezó a sentir como el ritmo cardíaco aumentaba, sensación de vértigo, confusión e incluso alucinaciones.  Se le adjudicó su nombre a estos síntomas ya que fue el primero en documentarlo.


Basílica de la Santa Croce,
Florencia
"Había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dadas por las Bellas Artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de Santa Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme".

Actualmente, muchos turistas cuando visitan Florencia les sucede, especialmente en la Galleria degli Uffizi. También hay que decir que muchos lo consideran un síndrome psicosomático al 100% y no, no es el caso. Se han realizado estudios al respecto y no se puede considerar como tal. Todos conocemos el éxtasis que provoca una obra de arte. Imaginaros Florencia, entiendo que pueda provocar desmayos a quiene la contemplan.

Si algún día consigo visitar Florencia iré acompañada de groupies enfermeras, sólo del nerviosismo me desmayaré al bajar del avión (suspiro).

viernes, 27 de mayo de 2011

Blancos transparentes

Joaquin Sorolla y Bastida
Joaquin Sorolla y Bastida
 JOAQUIN SOROLLA Y BASTIDA

...


Has oído hablar de él, pero como un susurro. Un día lo ves de pasada pero no le prestas atención, total, seguro que en el fondo es uno más del montón. Viajas, entras en un edificio e intuyes que quizás te vayas a encontrar con él. Esas paredes lo guardan. Lo sabes, has oído hablar de él. Todos saben quien es, pero a ti te da igual. Caminas, caminas, te paras, y sigues caminando. De repente, sin saber por qué, te sorprendes quieto, la respiración se acelera y tu mirada lo acaricia por completo. Él está ahí, no puedes moverte. Grande, acaparador, exuberante, imponente, suave, ligero y fresco.

Blancos transparentes, matices que mojan, pinceladas sutiles, brisa del mar, pura Luz.



Joaquin Sorolla y Bastida, te acaba de seducir.




Saliendo del baño,
Joaquin Sorolla (1908)




Niños en la playa,
Joaquin Sorolla (1910)




Bajo el toldo,
Joaquin Sorolla (1910)



Cosiendo la vela,
Joaquin Sorolla (1896)



La vuelta de la pesca,
Joaquin Sorolla (1896)



JOAQUIN SOROLLA Y BASTIDA
Joaquin Sorolla y Bastida
Joaquin Sorolla y Bastida

Penetra en mis retinas y sacude mi cabeza...


Desnudo de mujer,
Joaquin Sorolla (1902)

jueves, 26 de mayo de 2011

[a ellos

This is my beloved 
Volumen de poesías sobre el placer sensual 
Walter Benton.



Existe una raza de hombres inadaptados,
de hombres que no pueden parar ni establecerse,
hombres que destrozan el corazón de quien se acerque
y que vagan por el mundo a la ventura...       [a ellos
Recorren la tierra, remontan ríos,
escalan de la montaña las cimas más altas
llevan en sí la maldición de la sangre gitana
y no saben lo que quiere decir descansar.
Si no se movieran de una misma senda
llegarían lejos:
fuertes son, valientes y sinceros.
Pero acaban cansándose siempre de todas las cosas
y sólo adoran lo extraño y lo nuevo.



This is my beloved 
Volumen de poesías sobre el placer sensual 
Walter Benton.


Der Wanderer über dem Nebelmeer,
Caspar David Friedrich (1818)

viernes, 20 de mayo de 2011

LlibeRtaT


         Els ulls romanen tancats i sento el teu alè ben a prop. I la pell et fa olor a gespa. L’estora de fil em pica a les cames nues i les formigues, petites com les pigues de la teva esquena, hi corren d’una punta a l’altra sense sortir de les bores cargolades.
I una mà delicada i segura a l’espatlla que em fa sentir bé. No duc rellotge, ni bossa, ni tiquets de metro arrugats a les butxaques. Et duc a tu, i en tinc prou. Juny, Juliol, Agost i Setembre.
Llibertat. Sopar a les dotze vora el mar i esmorzar a les tres al terra empedrat del jardí. Caminar despullada i fer olor a gessamí. Mirar com pintes d’esquena al sol, i que em miris tal com sóc.
I després, dies llargs d’ampolles de vi encetades i cançons en francès que tots dos fingim entendre. I nits curtes, finestres obertes i les ones sota el matalàs. Fins que un bon matí el cafè sembla menys bo i dius que trobes a faltar el de casa, i tot se’n va una mica a la merda, però ens banyem, i ens abracem i ens estirem a la sorra calenta i tornem a ser tu i jo de veritat.
I la tempesta, i les bruses de màniga llarga a les vuit del vespre i el “avui no em ve de gust banyar-me”, i fer l’amor menys sovint, i veure les pel·lícules fins al final sense fer una ullada per la finestra. I tot s’acaba i buidar la nevera, i fer les maletes i engegar el motor fred d’un cotxe vermell i fer silencis a la carretera.


    Horaris d’autobusos rebregats a l’escriptori, i tacons alts que es claven fins l’orgull, despertadors que no desperten, diaris en blanc i negre, sopars en safata de plàstic. I fred, i guants que no et deixen fer carícies i tu ja casi no ets tu. Ni jo soc ja quasi jo. I el mòbil que sona a la dutxa i m’entra sabó als ulls. La veïna que plora. Roba estesa que no s’eixuga i mal d’esquena i m’he quedat sense ibuprofè i no arribes fins les nou. I ja deixes de ser tu, jo fa dies que vaig deixar de ser jo.


       I una mà delicada i segura a l’espatlla que em fa sentir bé. No duc rellotge, ni bossa, ni tiquets de metro arrugats a les butxaques i tot torna a començar. Juny, Juliol, Agost, Setembre.
Llibertat.



martes, 17 de mayo de 2011

Innocent innocence?

The all Seeing I

Rechazando una llamada al móvil,
 by Henry Cartier-Bresson





 
no dejas de importarle.

Ni bajando la persiana
conviertes el día en noche.

Duchándote después de una noche de sexo sin amor,
ni quitas el sexo, 
ni pones amor.

Saliendo a la calle más a menudo,
no pagas menos alquiler.

Y bebiendo cerveza no te crece mejor el pelo,
sólo te crece mejor la lengua.

Pintándote las uñas
no te vuelves más mujer;
ni camuflándote las ojeras
 te vuelves más buena.

Todo es como es todo,
y no hay más,
y ya está,
y aquí se acaba.

lunes, 9 de mayo de 2011

Colores vivos, vivos colores



Y los colores desordenados juegan a ser yo,
y yo, atenta, les presto atención;
entendiéndoles.
El gris y el violeta se discuten y el malva les persigue,
azul y magenta van de la mano y ocres, burdeos, castaños y marengos
miran divertidos como morado y rojo se besan apasionadamente.
Y escondido, en alguna parte, un verde le susurra al amarillo una canción de Machín,
mientras celeste y blanco pasean fingiendo no conocerse.




Amedeo Modigliani



Alexandre Cabanel, Cleopatra





lunes, 2 de mayo de 2011

Beirut, Postcards from Italy





Prometo cantarte en italiano



No te pido nada. Nunca lo he hecho.

Fuera llueve, y lo hace sin parar desde hace años y los árboles ya no tienen hojas, y las casas son grises y los paraguas se han roto y andas, y te mojas. Ya ha dejado de importar. Tienes la piel arrugada y no es por la edad y no es por el sol.

He olvidado el color de tu piel por la mañana, el olor a horno encendido que daban tus tartas de frambuesa. Las únicas flores que veo son las del broche de plata y no hay nada más. Frío, y un largo invierno de dos años y después, más invierno, y más frío.

No te pido nada. Nunca lo he hecho. Pero llévame contigo a ver el mar, y prometo darte la mano y cantarte en italiano todos los días. Y todas las noches.



"Los días felices"






"-...Oh, si, tan poco que decir, tan poco que hacer, y, algunos días, el miedo tan terrible, de encontrarse... sola, con horas todavía, antes e que suene el timbre de dormir y sin nada más que decir, nada más que hacer, que los días pasan, algunos días pasan, del todo, el timbre suena, y poco o nada dicho, poco o nada hecho. Ese es el peligro. Del que hay que protegerse.[...]"


"Los días felices"
Samuel Beckett