domingo, 24 de abril de 2011

Un "snob" de la época, Claude Monet



Claude, Claude, Claude... 

Gleyre, self-portait
En 1862 le aconsejaron integrarse al taller del pintor académico Charles Gleyre. Trabajó allí – sin el menor placer, según sus propias declaraciones – probablemente hasta principios de 1864, año en que Gleyre tuvo que cerrar el taller. Gleyre era de tendencias republicanas y, tras el derrocamiento de los republicanos por Napoleón III, no pudo a exponer de nuevo en el Salón. Este hombre era de carácter tímido y tranquilo, daba bastantes libertades a sus alumnos, para no herirlos o no cohibirlos.

 Sin embargo, él mismo, partidario del bello estilo, padecía bajo el interés de sus jóvenes alumnos a cultivar su propio estilo. Les aconsejaba hacer estudios del natural al aire libre, lo que atestigua su interés por la pintura de paisajes. Con el tiempo Monet exteriorizaría con ironía sobre esta época. Con motivo de un estudio del natural Gleyre le criticó como buen academicista que es.

“No está mal, pero se parece demasiado al modelo. Usted tiene a un hombre horrible ante sí y lo pinta horrible. El hombre tiene pies enormes y usted los reproduce. Todo ello es horrible. No olvide, joven, que, al realizar una figura, hay que pensar siempre en la Antigüedad. La naturaleza, amigo mío, es interesante para estudiarla, pero, a parte de eso, para nada más. De lo que se trata es del estilo.” Yo me sentía ofendido. Lo verdadero, la vida, la naturaleza, todo aquello a lo que reaccionaba sensiblemente, lo que a mis ojos era importante…no existía para este hombre.”

Gleyre representaba la opinión reinante en la Academia de Arte. Según la Academia los cuadros deben subordinar la realidad a un ideal de belleza. En todo caso, Monet encontró en este taller jóvenes que pensaban como él.

“Eran Renoir y Sisley, a quienes, desde entonces, no he vuelto a perder de vista. Y allí estaba Bazille, quien también se convertiría en un íntimo amigo mío.” 

Los rasgos esenciales caracterizadores de Monet empezaron a perfilarse en este entorno. Era obstinado, testarudo y perseverante, y continuamente seguía sus propias ideas; así, se declaraba abiertamente partidario del ateísmo y confiaba únicamente en los conocimientos obtenidos de experiencias inmediatas. Incluso de la oposición obtenía algo positivo, la oposición le espoleaba. Su energía en sí mismo animaron también a otros pintores de su entorno. Renoir recordaba más tarde: “Sin Monet, que nos animaba a todos, hubiéramos tirado la toalla.” 


Claude Monet, 1899


Como os podréis imaginar, Monet no fue indiferente para sus compañeros cuando llegó. Su maneras y virtuosismo causaron un gran asombro al entrar en el taller de Gleyre.

“Cuando él apareció en el atelier, los demás alumnos, envidiosos de su aspecto señorial, le bautizaron el dandy. No tenía ni una perra, pero llevaba siempre camisas con puños de encaje…exceptuando a sus amigos del grupo, Monet veía a los alumnos como una masa anónima, almas mercenarias. Una vez dijo a una de las alumnas, una chica guapa, pero vulgar, que se le insinuaba: “Discúlpeme, por favor, sólo duermo con duquesas o con criadas. Los términos medios me asquean. Lo ideal sería la criada de una duquesa.” Renoir.

Monet nunca dejó de apreciar las ventajas de la elegante vida burguesa, especialmente cuando se trataba de comer. De su apetito se decía que comía por cuatro. En asuntos de familia era tradicional y conservador. Sus cartas a amigos y coleccionistas delataban también otras de sus características menos agradables. Monet era a veces, sobre todo en lo tocante a asuntos financieros, tacaño y rencoroso. Silencioso y huraño, podía ofender los sentimientos de sus amigos con sus maneras bruscas, mientras que sabía tratar a coleccionistas y comerciantes con la astucia de un hombre de negocios.

Campo de amapolas en Argenteuil. Claude Monet (1873)
Óleo sobre lienzoAlt. 50; Anch. 65 cm
París, Museo de Orsay
Donación Etienne Moreau-Nélaton, 1906
© RMN (Musée d'Orsay) / Hervé Lewandowski

Le Bassin aux ninphéas, Claude Monet (1899)
Óleo sobre lienzo, 92'7 x 73'3 cm
W.IV. 1518
New York, The Metropolitan Museum of Art,
legado de Mrs, H.O. Havemeyer, 1929


Sí señores y señoras, un snob de la época prepotente y con aires de grandeza entre sus amigos pintó estos maravillosos cuadros. Si trasladásemos a Claude Monet a la actualidad sería la versión insoportable y gafapastera de Risto Mejide.  Quien me lo iba a decir... si conociese a Monet lo más seguro es que no lo soportaría más de cinco minutos, aún así, reconozco que me quito el sombrero ante sus obras. Increíbles.


La promenade. La Femme à l'ombrelle, Claude Monet (1875)
Óleo sobre lienzo, 100 x 81 cm
W.I. 381
Washington (D.C.), National Gallery of Art,
colección Mr. and Mrs. Paul Mellon




Señores, señoras, niños y niñas me despido de ustedes. Aquí les dejo con nuestro gran amigo Monet. Yo, sin embargo, me voy a dar un paseo - con paraguas incluido por si llueve.












"El color es mi obsesión diaria, la alegría y el tormento."  Claude Monet



 ...Monet, Monet, Monet

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