lunes, 4 de abril de 2011

Bukowski también llora

       


     Una mujer. Un vestido holgado y negro, de finos tirantes y longitud imposible. Un recogido italiano, mechones lacios sobre la nuca. La pitillera sobre la mesa, piernas cruzadas, suena Solar de Thunderball. El vaso vacío y marca de rouge en el borde. Solitario rincón de solitario bar. 




 La noche da paso a los primeros rayos y el sodio de las farolas se enturbia. Abre la puerta y sale para entrar. Altos tacones, frío, soledad. No hay coches y la calle huele a sarcasmo. Se contempla en el reflejo de un escaparate y ve a alguien que lleva puesto su vestido. Le sonríe irónica y responde.

Al llegar a casa se desnuda y ducha. El agua le sabe a whisky. Sale. Camina descalza y se tumba sobre la cama.- cierra los ojos para ver mejor-.

Ruido de sirenas, café colombiano. Han pasado cuatro horas y Es Más Ayer.

 Es Menos Mañana.






1 comentario:

  1. M'encanta l'ambient dels bars de l'amèrica dels 60-70. Plafons de fusta, llums empolsinats, fum de tabac, el crepiteig d'un tocadiscs o un escenari amb una banda de jazz..

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