sábado, 29 de enero de 2011

El pintor de la Luz, Turner.

Turner

Confieso que estos últimos días las musas se han olvidado de mi por completo, ninguna ha querido llamar a mi puerta. Han sido unas semanas sin ningún tema que me llamase lo suficiente la atención como para escribir sobre él. Pero un día, repentinamente, sin pedirlo ni quererlo, se cruzó en mi camino "Rain, steam and speed". En ese mismo instante mi mente despertó junto a su mejor concubina, la curiosidad.

. . .

Rain, Steam and Speed -The Great Western Railway,
 J. W. Turner (1844)


En uno de los distritos con más encanto de Londres, Covent Garden. Vió la luz por vez primera un 23 de Abril de 1775, fecha aún discutida, el "pintor de la luz". Os estoy hablando de Joseph Mallord William Turner, una figura controvertida en su momento, pero hoy en día se le considera uno de los mayores impulsores del arte paisajista situándolo a la altura de la pintura histórica. Además, junto a John Constable, fueron los precursores inmediatos del impresionismo. Cuando Monet y Pissarro vieron sus obras por primera vez se asombran de la atmósfera y los efectos difusos de luz únicos de la pintura de Turner.

Podría explicaros su vida, obra y milagros y mucho más. Pero es algo que podemos hacer por nosotros mismo si nos pica mínimamente el bicho de la curiosidad.

Esta entrada no pretende más que mostrar algunas de sus obras, y plasmar los delirios de una ignorante. Sí, he dicho ignorante, y bien orgullosa de serlo. El poder ser una ignorante me permite aprender y conocer cosas nuevas todos los días, sólo sé que no sé nada.


Peace-Burial at Sea,
 J.W. Turner (1842)

Quiero dedicarle esta entrada a un hombre que falleció en el s. XIX y, sin embargo, a conseguido dejar huella en una personita del s. XX. Este hombre ha conseguido evadirme de las clases más aburridas y, tan sólo, con una imagen minimizada de algún cuadro suyo. Muy pocos logran que una viaje únicamente para ver una pequeña colección de sus obras. Por él fui a Madrid; por él, pasé una mañana de intenso calor bajo el sol para conseguir una tarjetita que me permitía entrar a una chiquita galería; por él, me he dejado el dinero sin pensármelo apenas una milésima de segundo. He soñado con cuadros suyos sobre mi pared, he imaginado aventuras fascinantes entre sus paisajes, me he dormido con un cuadro suyo en mis retinas. He disfrutado de grandes canciones mientras contemplaba su obra con un cigarro en la mano. Y lo más importante de todo, unirme aún más a personas que jamás hubiese pensado.

Sí, un romántico inglés, hijo de un barbero y una mujer con un amplio historial clínico, ha conseguido todo eso. Me queda mucho por recorrer y estoy segura que conseguirá mucho más. Quizás parezca una obsesa de su obra mitificándolo hasta el límite, pero tengo que admitir que soy una amante infiel y que mis pasiones las comparto con muchos otros.

Snow Storm,
J.W. Turner (1842)


¡Saludos desde el gran ferrocarril del Oeste!

domingo, 16 de enero de 2011

Heroes

Sí, podemos ser héroes, sólo por un día.

Hoy he escuchado la canción "Heroes" del gran David Bowie, además, esta canción da nombre al álbum que sacó en 1977.
Es una de esas canciones que están impregnadas de rabia y a la vez de esperanza. Expresa ese grito de esperanza que sientes en los momentos más arduos y, a su vez, consigue transmitir valentía, deseo y amor.
David compuso esta canción en Berlín mientras superaba su adicción a la cocaína. Se encontraba en su habitación y desde su ventana contempló un furtivo encuentro entre dos amantes en el Muro de Berlín, concretamente bajo la torrecilla de guardias. Es curioso escoger ese lugar entre tantos en Berlín, sobre todo teniendo en cuenta los tiempos que corrían. Incluso él mismo lo pensaba - "Pensé, de todos los lugares para encontrarse en Berlín, ¿por qué elegir un banquillo que estaba bajo una torrecilla de guardias del Muro?"-.


Todos creemos que las grandes historias con heroicos personajes ocurren únicamente en lugares donde sólo llega nuestra imaginación. Quizás, simplemente tenemos que asomarnos a la ventana...y contemplar.

...
And you
You can be mean

And I
I'll drink all the time
'Cause we're lovers
And that is a fact
Yes we're lovers
And that is that

Though nothing
Will keep us together
We could steal time
Just for one day
We can be Heroes
For ever and ever
What d'you say

I
I wish you could swim
Like the dolphins
Like dolphins can swim
Though nothing
Will keep us together
We can beat them
For ever and ever
Oh we can be Heroes
Just for one day
...


viernes, 14 de enero de 2011

Siempre presente pasado

“Nuestro destino ejerce su influencia sobre nosotros incluso cuando todavía no hemos aprendido su naturaleza; nuestro futuro dicta las leyes de nuestra actualidad.”
Friedrich Nietzsche (1844-1900)

Es curioso como esta frase del filósofo alemán supo pronosticar nuestra actualidad más contemporánea, ciñéndose a una descripción certera de finales del siglo XIX. Aparentemente, nos creemos dueños de nuestros actos, los cuales se mueven entre unos límites que el entorno nos ha marcado desde la infancia, pero dejando de lado este aspecto más freudiano, parece que la libertad impere en nuestro tiempo, donde decidimos en qué trabajar, qué carrera estudiar, en qué restaurante comer y de qué color nos calzamos los stilettos. Pero la realidad no es esa, no escogemos todo esto porque nos apetezca o porque así lo queramos, sino que lo hacemos pensando en el futuro. 


Más o menos lejano, el futuro es quien nos da las instrucciones de cómo actuar en el presente, pues si lo que deseamos es comprarnos una casa, quizá esta noche no salgamos a cenar al mejor restaurante de la ciudad, y si lo que queremos es hacer un gran viaje, puede que nos pasemos la tarde del domingo leyendo nuestra nueva Moleskine New York City.



No pretende ser éste un ensayo deprimente y amargado en el que se recuerde lo pesado de la existencia humana, sino todo lo contrario, lo que se trata de mostrar es lo paradójico de la vida, y lo interesante que resulta sentarse en una chaise-longue y hacer memoria de nuestros actos y sus repercusiones. Porque, de algún modo, todo tiene su respuesta, aunque ésta nos llegue quince años después.



By Henri Cartier Bresson

“El pasado es la única cosa muerta cuyo aroma es dulce.”

Eduard Thomas (1878-1917)

Año nuevo, vida...

L as personas tendemos a empezar el año con una lista infinita de propósitos, lista, que habitualmente queda relegada a un segundo o tercer plano pasadas dos semanas de la Noche de Fin de Año. Pero es una cuestión instintiva, el querer introducir cambios, a mejor. Pues para este 2011 yo lo tengo claro, ni adelgazar, ni gastar menos, tampoco comer más sano, o leer más. 


Sencillamente, me propongo disfrutar más y mejor de la belleza natural de la cotidianidad. Por ejemplo: ¿nadie se ha fijado nunca en la trasparencia de su mano mirada a través de una bombilla de 70w? o… ha comprado flores frescas en Enero para decorar una comida en solitario, y… ¿Qué hay de descorchar esa botella de “Silencis” un martes al volver a casa?


Jorge Luis Borges decía “Al cabo de los años he observado que la belleza, como la felicidad, es frecuente. No pasa un día en que no estemos, un instante, en el paraíso.”Y es que un tren de vida agitado y sin descansos no nos convierte, necesariamente, en observadores de la realidad, sino que somos, aun más si cabe, partícipes de ella. Vivimos envueltos de un aura de belleza que nos estamos perdiendo, ora consultando nuestra blackberry, ora cavilando la mejor combinación de trenes. 



            

























Parad un instante, y observad. Es la vida, y es bella






“Quitad de los corazones el amor por lo bello, y habréis quitado todo el encanto a la vida.”
Jean Jacques Rousseau (1712-1778)